El juicio del amor



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La justicia más dura fue el alejarte de mi
haciendo el papel de juez y verdugo
dando un veredicto  
que te obligaba a estar lejos de mi
salvándote de mi mismo
y tu apelando en salvarme a mi
hubo un no a lugar
que sentencio mi vida
y la tuya…

fueron mis actos las pruebas
de mi egolatría
que transformo al amor
en un difunto
que hizo de jurado
me acusó de silencio excesivo
y contigo solo asintió la cabeza

te perdiste en el estrado de los sueños
y yo, volví a las calles
seguí delinquiendo, robando corazones
sueños y besos tardíos
escondido en los callejones del olvido
en sigilo, haciendo el amor al recuerdo.

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Acerca de Michael Priego Manicke

Cuando el amor dibuja trazos de dolor en el corazón es cuando debemos recordarnos que parte de nuestro amor debe ir a nosotros mismos.
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