Los niños y los siete pecados capitales
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Los niños y los siete pecados capitales



Cumpleaños de Santiago, un momento de reflexión en la vida.

Los siete pecados capitales, son la carga que de alguna u otra forma nosotros llevamos en nuestra vida, algunos más marcados que otros, algunos ya superados, y otros que nunca tuvimos por suerte.

Ayer mientras disfrutaba del cumpleaños del hijo de un gran amigo, veía como aquel niño disfrutaba de la vida, sonreía y no le preocupa ni una pizca ninguno de los problemas que nosotros los grandes cargamos en nuestras espaldas.

Era una fiesta de disfraces, así que teníamos al hombre araña arrastrándose por el suelo, devorando golosinas y pidiendo que lo llevaran al baño a hacer pipí, tenias también al protagonista de toystory que festejaba sus dos añitos, que corría por debajo de la mesa, con su disfraz apuntando a cualquier lado, con un dulce en la mano y riendo por lo que fuera, habían conejitos una abejita sin alas que reía frente a blanca nieves y jugaba y pintaba con una niña disfrazada de perrito rojo, era un mundo envidiable, disfrutaban como ya hace mucho, algunos de nosotros ya hemos olvidado, consumido por el trabajo, el stress, los problemas, ya perdimos aquel niño que llevábamos dentro, hoy cargamos con las responsabilidades de un mundo adulto.
Yo no soy padre, tan solo expreso lo que mi imaginación puede apreciar de aquel mundo mágico, cuando hablo con mis amigos, que van encaminados por su segundo hijo, en donde veo el brillo de sus ojos cuando aprietan contra su pecho, a quien les ha dado un sentido nuevo a sus vidas, a quien les ha copado el corazón de amor, sus hijos.

¿Que sabe un niño de los pecados? En que momentos ellos lo van adquiriendo, cuando sucede que nos descuidamos y adquieren esas conductas, o es algo genético, cultural, social, cuando se produce ese pequeño quiebre.

Los pecados más importantes mencionados a lo largo de la historia son:

Lujuria: En que momento un niño aprende de ella, cuando deja su candidez perdida entre los rincones de su desarrollo y la pubertad, un niño en su etapa de crecimiento, ve todo con los ojos de la inocencia, mientras un pecho es su fuente de alimentación, el cuerpo desnudo de una mujer, es la visión de quien le dio la vida, en donde podría ver a sus padres en pleno acto sexual y solo ver a través de sus ojitos una muestra de amor igual a la que recibe cuando su madre lo abraza y su padre lo besa, solo sentimientos de la mas noble pureza.

Gula: Ellos tragan y tragan, pero porque les gusta, pero se detienen cuando están satisfechos, ellos comen por gusto y placer, porque les gusta sentir lo dulce en su paladar, no les importa si es una paleta, o una dulce naranja, para ellos, la comida es parte de sus inicios, del pacto de supervivencia entre madre e hijo, en donde su padre comparte, y mira a su hijo mientras come, haciendo miles de piruetas con la cuchara y cientos de cánticos como “que viene el avión” “uno por el papa” y miles de frases milenarias, todo en pro, de que nuestro retoño crezca fuerte y sano.

Avaricia: Cuando hemos visto a un niño juntar y juntar dulces, por el solo hecho de tener muchos, no! Ellos juntan dentro de lo que pueden, porque van devorando su tesoro en el camino, quien nunca a estado frente a un niño, y este a estirado su paleta toda babeada para compartirla con nosotros, sin siquiera haberle pedido, ellos son capaces de ver mas allá del común de la gente, pueden sentir tu aura, saber que quieres, y ellos solo intentan compartir, darte lo poco y mucho que tienen, sus juguetes maltratados, sus dulces, cualquier cosa, con tan solo lograr invitarte a su lado, para que juegues con ellos, o simplemente compartas su mundo de fantasía por algunos minutos.

Pereza: Ellos duermen porque se cansan, se cansan de no parar quietos todo el día, con esa energía interminable que agota a todo el eje del universo, sin embargo, son capaces de ser los primeros en levantarse, aunque el día anterior no hayan parado de correr y jugar en todo el día!. Al menor ruido, entre abren sus ojitos y ya su día comienza!
Sabemos que cuando despiertan, todos debemos despertar, porque ellos no esperan!

Ira: a diferencia de los adultos, que en un ataque de ira, son capaces de destruir una vida completa, ellos no conocen este concepto, ellos se enojan, se taíman, hacen su berrinche, se lanzan al suelo, pero jamás te darán una mirada de odio, jamás te dirán algo ofensivo, no te trataran como basura, ellos solo se enfadan, pero tienen la capacidad inerte de perder el enojo en minutos, jamás guardan rencor! Ellos no conocen este concepto, ellos pueden tirarse al suelo, llorar y llorar, pero a los 15 minutos, estarán dándote su sonrisa, su calor, y prometiéndote que se portaran bien, y sus ojos, seguirán brillando como siempre, la ira a ellos no les apaga el brillo de sus ojos, su inocencia y su querer están por sobre este sentimiento.

Envidia: te imaginas a un niño diciéndole a otro niño, mira, el coche de Pedrito es una porquería, seguro que su papá se lo robo y se lo dio. Ellos no han llegado a envenenarse aun con este sentimiento, si otro niño tiene algo que quieren, ellos correrán hacia el, para intentar jugar con el, compartir, tenerlo, lo que sea, pero jamás harán un desprecio, y se intentaran convencer que están por sobre aquel juguete. Ellos tienen poder infinito de amar y compartir!

Soberbia: No podría imaginar el mundo con niños soberbios, en donde un día discutan con su amiguito por un juguete, un dulce o cualquier necedad y por aquel incidente no vuelvan nunca jamás a hablarse, porque el se ha auto convencido de que tiene la razón o bien tiene un orgullo que no le cabe en su pechito, ellos perdonan las veces que sean necesario, carecen de arrogancia, cuantas veces los hemos escuchado preguntándose ¿Quieres ser mi amigo? Después en alguna discusión de niños, le dice ya no soy tu amigo, y a los minutos después, vuelve a preguntar una y mil veces si es necesario ¿Seamos amigos de nuevo?. Los niños no guardan el orgullo como trofeo, ni siquiera lo conocen, ellos solo quieren sentirse feliz, estar jugando con cuanto amigo puedan, y aunque un día se lancen un juguete por la cabeza, al día siguiente volverán a estar como nada, porque saben que en esta vida, lo que realmente importa es la nobleza y el corazón, por eso la pureza de un niño es su don máximo y su felicidad es su todo.

Cuando tenga la oportunidad de ser bendecido por la vida, mi hija/hijo vivirá todo lo que tengo en mi corazón, descubrirá lo mejor en mi, e intentare por todos los medios de que no repita ningún episodio que alguna vez a mi me toco vivir y marcó algunos días de mi vida, La vida es eso, una larga enseñanza que nos muestra todo, lo bueno, lo malo, los pecados, los sueños, el dolor, nos da una bomba de emociones, que si no estamos bien parados, nos puede tumbar metros bajo tierra, pero con todo aquello aprendido, es en donde nosotros reciclamos que vamos a entregar, y como lo vamos a hacer, dosificaremos día a día, nuestras vivencias, nuestros sueños, anhelos y todo lo que creamos justo para nuestro hijo, intentare de que mire la vida, como alguna vez yo la soñé, y me aferrare a mantener la candidez en su corazón por el mayor tiempo posible, que su nobleza lo guíe, que su padre y su madre, siempre estén mientras se transforma en un adulto mas y llegue el día que nos refleje lo que a aprendido de nosotros y de la vida.
Su sonrisa, y un te quiero, serán un tesoro suficiente en mi corazón.



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